ENTREVISTAS | CULTURA

Mr. Kilombo: “No disfruto en los 'shows' de Los 40 Principales, donde todo el mundo va en 'playback'”

Miguel Ramírez (Madrid, 1982), alias Mr. Kilombo, es músico y compositor. No es de favoritos sino de épocas y, llegado el momento, escogió su desempeño profesional entre sus estudios de Física y Música. Partió de Madrid a La Habana. Está en camino de publicar su quinto trabajo tras haber producido canciones junto a Colectivo Panamera, Rozalén, Muerdo, El Kanka o Pedro Pastor, y ahora piensa en Natalia Lafourcade, Silvana Estrada o Perota Chingó. Esta entrevista es un testimonio de su gira en Sudamérica, justamente, de su estancia en Montevideo. Ha cruzado el Río de la Plata desde Buenos Aires en el Buquebus y llega un poco tarde y azorado del viaje. Viste una camisa roja de flores y lleva el pelo largo y rizado. La sala está llena de personas que conocen sus canciones y se percibe en el auditorio un especial aprecio por la música que compone el madrileño. Dice sentirse pleno. La buena onda y la alegría se convierten en una fiesta rumbera en este barsito montevideano.
El artista madrileño Mr. Kilombo en un recital en Montevideo (Uruguay) | Luana Pérez
El artista madrileño Mr. Kilombo en un recital en Montevideo (Uruguay) | Luana Pérez
Mr. Kilombo: “No disfruto en los 'shows' de Los 40 Principales, donde todo el mundo va en 'playback'”

El término “Quilombo” hace referencia a las comunidades negras en el campo. El más importante fue el Quilombo Zumbi en Brasil. ¿Por qué ese nombre?

Hace mucho que tengo este nombre. La palabra viene del yoruba¹. Ya sabemos el significado de lío, de jaleo que tiene. Hace tiempo éramos una banda de doce personas y todo esto fue culpa de un argentino, obviamente. El término también incluye mi nombre: Míster Kilombo. Miki me llaman. M y R también son mis siglas: Miguel Ramírez. Tiene la capacidad de convertir un nombre que por una parte es comunitario y por otra individual. Conocía las raíces de la palabra, pero no pensaba en un causa y en un efecto: pensé que era un buen nombre para definir el caos de vida que llevábamos, que sigo llevando.

¿Qué estudios cursaste en La Habana? ¿Qué pasó con aquello? ¿Cómo integraste esa experiencia en tu vida?

Me fui un año en que no sabía qué hacer con mi vida. Siempre me ha gustado investigar. Era un momento en el que estudiando físicas también hacía mucha música. Desde los dieciséis años estoy haciendo música, conciertos, estoy girando y también tenía un programa de radio por las noches que se llamaba Ya te digo... Éramos bastante punk y políticamente incorrectos. Era una época muy divertida, pero tenía que decidir: estaba haciendo muchas cosas a la vez. Ahí la música me empezó a demandar tiempo y de pronto se empezó la pelota se empezó a hacer grande. Decidí cortar con todo lo que estaba haciendo y me fui un año de parón a estudiar música a La Habana, a la Universidad de Arte, con veintipocos. Ahí descubrí el tres cubano: un instrumento que me ha acompañado mucho, muy guajiro, con una sonoridad bien cubana que luego incorporé a mi música como pude. Siempre lo he estado tocando aunque luego no haya estado muy presente en mi discografía.

"No creo en los estilos, creo que las canciones son algo más sencillo y creo que tienen que salir de adentro"

Aparte de la música, ¿qué te gusta hacer?

Me gustan los deportes de agua. Siempre que cruzo el charco conozco a mucha gente porque voy a las capitales a tocar. Vivo muchas experiencias. Tengo por norma –ya que hago viajes tan largos– darme cinco o seis días para conocer algo nuevo. Esta vez me tocaba algo de relajo y de tranquilidad, y me he ido a conocer dos islas de Colombia, San Andrés y Providencia. Es un sueño que cumplí la semana pasada. Ahí he empezado a bucear con botella. Hace años que hago surf y esquí acuático, y no con barco, porque me da cosa usar petróleo.

Cuando estás en el escenario, ¿qué sensación te invade? ¿Cuál es el tablao’ donde te sientes más cómodo?

Sensaciones hay muchas y van cambiando. Siempre hay un sitio donde hay una energía que predomina y me gusta leerla. No soy tanto de “qué me pasa a mí”, sino de “¿qué está pasando en el ambiente?”. No siempre puedo cantar mis canciones pero, dependiendo de esa lectura, puedo cantar unas u otras. Hay canciones que no es tan sencillo cantar y que, a veces, cuando veo el clima adecuado, las hago. Si de pronto me encuentro con un día que es un teatro, que está como con mucha escucha y más intenso toco algunos temas que no suelo cantar. Si veo que es un festival, que estamos de fiesta, pues también me gusta ir por ahí. Tengo un abanico que me deja leer la situación y actuar en ese aquí y ahora.

Estás tocando en Montevideo, la ciudad de Jorge Drexler. ¿Qué te inspira el trabajo de Drexler? ¿Qué otras referencias musicales tienes de Uruguay?

Drexler me parece el mejor compositor en lengua castellana ahora mismo. Me gusta mucho su sutileza, su forma de hacer que las cosas pequeñitas se conviertan en grandes y su manera de trabajar los folclores. Es un tipo que dice siempre en qué género está trabajando y eso cualquier artista lo convertiría en un ejercicio de estilo, pero él le da una unidad que no le da nadie. Me gustó mucho cómo presentó la milonga paraguaya: él dice que es un oxímoron, porque en Paraguay no hay milonga. Sabe incorporar muchas cosas a su discurso de una manera muy personal. Aparte está su escritura. Me parece un genio. De referencias en Uruguay tengo las murgas, El Cuarteto de Nos, La Vela Puerca, No te va a gustar, Martín Buscaglia, a quien tuve el placer de ver en Libertad 8 hace muchos años.

El artista madrileño Mr. Kilombo en un recital en Montevideo (Uruguay) | @lua.na.lua
El artista madrileño Mr. Kilombo en un recital en Montevideo (Uruguay) | @lua.na.lua

¿Algún género musical de América Latina con el que crees que se podría a innovar?

No creo en los estilos, creo que las canciones son algo más sencillo y creo que tienen que salir de adentro. Está bueno empaparse, pero creo que tiene que entrar por la puerta de atrás. Prefiero hacer lo que salga y luego incorporar los colores que me hayan interesado por ahí. Por eso cuando hablan de mezcla y de fusión no termino de creer mucho en esas cosas.

¿Alguna vez te ha invadido algún tipo de miedo escénico cuando ibas a cantar?

Miedo escénico... ¡siempre! Todas las veces que he cantado me ha dado miedo escénico, y para mí es señal de que estás haciendo algo importante. El día que lo hagas como churros supongo que eso se pierde. Y sí, he estado en muchos conciertos donde he pensado: “¿Para qué he venido acá?”. De hecho la canción No sé qué tiene algo de eso. Un ejemplo de esos conciertos donde no disfruté fueron los shows que organizaba Los 40 Principales, donde todo el mundo iba en playback.

¿Con quién te apetece colaborar? ¿Algún artista latinoamericano en concreto con el que te gustaría producir música?

Muchísimos. Hace tiempo que tengo en mente a Gustavo Guerrero. Estuve en México, lo intenté contactar y no lo encontré. Augusto Bracho, que le ha producido los discos a Natalia Lafourcade. Me gustaría mucho cantar con Drexler, por supuesto. La última colaboración que tengo es con los Caribefunk, que son de Cartagena de Indias, del Caribe colombiano. Me gusta mucho los Perota Chingó.También Fernando Cabrera, aunque no me vería cantando con él porque tiene un estilo muy personal. Me encantaría Natalia Lafourcade y Silvana Estrada, con quien últimamente tengo mucha onda.

El Niño de la Hipoteca, Rozalén, Antílopez, Mentacanela, Rupatrupa, Muerdo… ¿Qué tienen en común todos estos artistas que están haciendo escuela?

Tienen en común un tiempo y un espacio. Han mamado todos de una misma raíz y creo que la raíz es el gusto por cantar en tabernas, por ahí en La Fídula, en Libertad 8, en Búho Real.

¿Cuál es el estado de tu espíritu en este momento?

Pleno.

¿Cuál es el aspecto de tu carácter que mejor le define?

La ironía.

¿Cuál es el héroe de ficción que más te ha atraído?

No soy de súper héroes.

¿Cuál es tu color favorito?

No soy de favoritos, voy por épocas.

¿Cuál es el libro que no olvidarás?

El retrato de Dorian Grey.

¿Cuál es la película que más te ha gustado?

Adaptation, El ladrón de orquídeas.

¿Un fetiche?

No, menos.

¿Dónde le gustaría vivir?

En una isla, seguro.

El artista madrileño Mr. Kilombo en un recital en Montevideo (Uruguay) | Luana PérezEl artista madrileño Mr. Kilombo en un recital en Montevideo (Uruguay) | @lua.na.lua

Entrevista: Clara Arias | Fotografías: Luana Pérez | Edición: Sofía Torres
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